El proyecto DESEM tiene como objetivo desarrollar un modelo de educación sexual para personas con discapacidad intelectual. Las actividades del proyecto están destinadas a profesores/educadores/trabajadores sociales y a las familias de personas con discapacidad, que son los principales actores de la educación.

Las personas con discapacidad forman parte de esos grupos de desfavorecidos que se enfrentan a diversas dificultades en su vida diaria. Entre ellas, aunque con frecuencia se pase por alto, cabe todo lo relacionado con la sexualidad. Si es un tema delicado para las personas sin discapacidad, que a menudo por faltas del sistema educativo, aprenden en otros contextos (a menudo menos fiables), imagina que problema puede ser esta falta de información para las personas con discapacidad.

Lo que hace falta es un modelo de educación sexual que incluya métodos específicos y técnicas de enseñanza adecuadas a las competencias de aprendizaje de estas personas con necesidades especiales, de modo que puedan relacionarse de manera positiva y conseguir la integración social; puedan protegerse a sí mismos de posibles riesgos y violencias sexuales; y puedan encontrar su propia identidad sexual.

Es necesario que todas las personas que desempeñan un papel clave en la educación trabajen en sinergia, complementándose entre sí y reforzándose mutuamente.

Comparando los modelos de educación sexual para las personas con discapacidad intelectual en varios países, algunos como Reino Unido y Lituania muestran más avances que otros – como Turquía, España, Hungría, Alemania e Italia.

A la hora de examinar los sistemas educativos de los países involucrados en el proyecto, de hecho, se ha comprobado que se aplican varios enfoques educativos, pero no existe un modelo de educación sexual definido, ni una metodología específica, ni programas educativos adaptados a las personas con discapacidad relacionados con este tema.

Lo que impide a las personas con discapacidad intelectual recibir una formación adecuada en tema de educación sexual es principalmente esta falta del sistema educativo.

En una investigación científica publicada en NWSA-Education Sciences, se destaca también el papel de los padres en la educación sexual y el hecho de que, a menudo, no están preparados para tratar el tema con sus hijos. “El hecho de que muchos padres de personas con discapacidad intelectual se sientan perturbados por el interés de sus hijos en la sexualidad muestra que creen que sus hijos siempre serán niños y que, por esta razón, creen que no le hará falta una educación sexual.”

Sin embargo, esta falta de formación tiene muchas consecuencias. El Estado de la Población Mundial 2014 (FPNU) muestra que cada año 91 mil chicas dan a luz y 1 de cada 3 matrimonios están formados por una mujer menor de 18 años, y en esta proporción “Alrededor del 68% de las niñas con discapacidad intelectual o problemas de desarrollo están en riesgo de estar expuestas a la violencia sexual antes de los 18”. Por otra parte, los niños con discapacidades tienden a tener 3-4 veces más probabilidades de sufrir abusos sexuales que sus compañeros sin discapacidad”.

El proyecto DESEM está profundamente relacionado con este mensaje:

Todas las personas tienen el mismo derecho de acceder a la educación al mismo nivel,

como se afirme en el informe 2030 sobre Inclusión y Educación.

En el Marco de Acción para la Promoción de la Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud de las Naciones Unidas (la OMS/ Departamento de Salud Reproductiva e Investigación / Programa de Reproducción Humana / 10.22) se afirma que existe una correlación entre la educación y la salud sexual, y se enfatiza que los principales actores del proceso de acceso a la educación en sexualidad de los grupos desfavorecidos de la sociedad, son todos aquellos que desempeñan un papel activo en su formación (profesores, familiares, trabajadores sociales) que, por tanto, deberían colaborar.
En el marco del proyecto DESEM se desarrollarán productos para finalmente ofrecer un modelo de educación sexual para las personas con discapacidad que permita cerrar brechas dentro de los sistemas educativos de los países asociados, y facilitar la colaboración entre los actores clave de la formación de las personas con discapacidad. En el marco general del proyecto DESEM, se apoyará la realización de los objetivos compartidos con la Comunidad Económica Europea, la OMS, Erasmus+, la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, el Plan Europeo de Aprendizaje de Adultos y la Agenda de Educación 2030, entre otras.